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Treku, con raíces vascas y abierta a más de 50 países es una marca tradicional y contemporánea curtida en la cultura del diseño

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TREKU

Olabidea, 9. 20800 Zarautz. Guipuzcoa
+34 943 130 840
treku@treku.es
www.treku.es

Iniciamos con este artículo una nueva sección de monográficos sobre marcas del sector del habitat que practican la cultura del diseño. Treku es la primera que hemos seleccionado porque estamos enamorados de esta marca y de sus productos atemporales y universales.

Treku es una empresa del País Vasco enfocada a la calidad de forma sostenible, con un gran equipo profesional y con mucha historia. Jesús Aldabaldetreku, un ebanista emprendedor, creó un taller en Zarautz en 1947 que fue el origen de Treku. La tercera generación de la familia, que ahora dirige la empresa, ha heredado la mejor de las tradiciones: dedicarse a una profesión apasionante. Gracias a ello, Treku ha sabido integrar en sus productos lo contemporáneo con lo tradicional, conservando detalles de otros tiempos. Actualmente, Treku continúa ampliando su conocimiento gracias al contacto con otros países y culturas de las que, día a día, sigue aprendiendo.

PRINCIPALES COLECCIONES

Zarautz, un pueblo que sintetiza las virtudes de esa Europa de mar crispado
y praderas verdes.

Zarautz es una localidad costera vasca situada a apenas 40 ki- lómetros de la frontera de España con Francia, próxima a las últimas estribaciones de los Pirineos. Está respaldada por un pequeño ejército de montañas y protegida por una playa de más de dos kilómetros conocida por surferos de medio mundo.

Cuando amanece en Zarautz, los rayos de sol tardan todavía varios minutos más en acariciar el barrio de Olaa. Es el tiempo que la luz emplea en abrirse paso a través de las colinas entre las que se esconde este paraje puramente rural, tapizado con verdes praderas en las que todavía pasta el ganado, habitado por una docena de caseríos hábilmente diseminados y situado a apenas dos kilómetros de una de las playas más conocidas del País Vasco. Es allí donde se levanta Treku.

Por qué un pueblo naviero se convertió en un fenómeno turístico con una notable industria del mueble

Trabajar la madera era una tradición que llevaba más de quinientos años funcionando en este rincón de Gipuzkoa. Mientras la mayor parte de los pueblos costeros vascos del siglo XVI faenaban en el mar, Zarautz se especializó en la construcción de pequeños barcos pesqueros y traineras, chalupas veloces fundamentales en la caza de ballenas. La fama del pueblo por este trabajo de artesanos llegó a ser mundial.
Las profundas transformaciones económicas de la Europa de mediados del siglo XIX trajeron consigo el declive de los astilleros de ribera tradicionales.
Paralelamente a la revolución industrial se popularizó en una parte del Cantábrico el turismo de mar y playa. Zarautz, con un arenal de más de dos kilómetros fue uno de los lugares elegidos por la Realeza y burguesía del momento para recibir los famosos baños de ola. Aquellos astilleros donde durante siglos se construyeron embarcaciones, pasaron a elaborar muebles de lujo.

El Treku de hoy es tecnología y, sobre todo, oficio

El Treku de hoy es fruto de la experiencia del ayer y del pensamiento del mañana. La maquinaria moderna ocupa la mayor parte de la superficie de su factoría pero los dedos y ojos siguen siendo una parte fundamental del proceso de fabricación de muebles. Son esos dedos y esos ojos los que seleccionan nudos y flores en las chapas de roble; los que se encargan de que un mueble luzca el mejor tostado que caracteriza al nogal; o los que son capaces de vislumbrar los destellos rosados que emitirá en los años siguientes el roble americano al envejecer.
El Treku de hoy es tecnología y, sobre todo, oficio, un oficio maderero que desde hace más de 500 años se halla en el ADN de las carpinterías de Zarautz.

Fuente: Treku.

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