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Sillas que hicieron historia

La silla Zig-Zag diseñada por Gerrit Thomas Rietveld en 1934 se caracteriza por su extrema simplicidad y abstracción

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1934. Zig-Zag

Gerrit Thomas Rietveld
Versión actual: Cassina.

La silla Zig-Zag diseñada por Gerrit Thomas Rietveld en 1934 para su casa en Utrech se caracteriza por su extrema simplicidad y abstracción. Rietveld participante en el movimiento De Stijl, estuvo influido durante toda su vida por el cubismo y la descomposición de las formas.

La abstracción geométrica propugnada por De Stilj alcanza su punto culmen en esta silla diseñada por el genio holandés Gerrit Rietveld.

El diseño de Zig-Zag puede interpretarse como una respuesta a la recesión económica de la época, por la simpleza de su diseño y el uso de un solo material. Utilizando solo cuatro elementos unidos con un simple sistema de articulación de juntas triangulares que mantienen la rigidez, se mantiene la simplicidad visual que aparenta tener un complejo proceso de construcción.

La silla Zig-Zag, que surge como una reacción a lo convencional es considerada más una obra de arte que una pieza de mobiliario.

En un principio fue manufacturada por G. A. van de Groenekan, en Holanda y a partir de 1971 los derechos fueron otorgados al fabricante italiano Cassina.

Este diseño, que actualmente forma parte de la colección permanente del Moma de Nueva York, inspiró décadas después a Verner Panton para crear su famosa silla Panton.

Gerrit Thomas Rietveld

Nacido en Utrecht el 24 de junio de 1888, parecía como si estuviera poseído por dos personalidades, una tan diferente de la otra que cualquiera diría que su trabajo está hecho por dos artistas diversos. Su primera personalidad es la que se puede observar en el artesano ebanista que trabaja en un lenguaje primordial, reinventando sillas y otros muebles como si nadie los hubiera hecho antes que él y siguiendo un código estructural propio; la segunda es la del arquitecto que trabaja con fórmulas elegantes, consagrado a explicar el mensaje racionalista y neoplástico en el contexto de la arquitectura europea. Las dos actividades se alternan, se superponen, se unen en una fusión perfecta desplegándose en una secuencia lógica.

En 1918, Rietveld entró a formar parte del movimiento “De Stijl””, surgido en torno a la revista del mismo nombre fundada el año anterior por Theo van Doesburg. El grupo asimiló y tradujo a ideología determinadas leyes sobre la ruptura dinámica de la composición (llevándolas al extremo) que ya habían sido expresadas en la pintura por los cubistas: los artistas de “De Stijl” también estudiaron cuidadosamente la lección arquitectónica dada por el gran Frank Lloyd Wright, cuya influencia fue muy importante en la Europa en aquella época.

Colaborando, primero, con Robert van’t Hoff y Vilmos Huszar y, posteriormente, con Theo van Doesburg y Cornelius van Eesteren, Rietveld rápidamente se convirtió en uno de los intérpretes más distinguidos del mensaje neoplástico.

Entre sus trabajos más destacados se encuentran: la casa Schröder en Utrecht (1924); las “Row Houses” (adosados) en Utrecht (1931-34); el pabellón holandés en la Bienal de Venecia (1954); el pabellón-escultura en el Rijksmuseum Kröller-Müller en Otterlo y el Museo Van Gogh en Ámsterdam (1955). De su, igualmente importante, mobiliario, Cassina eligió para su producción: “Red and Blue” (la silla roja y azul, 1918), la silla “Zig-Zag” (1934), la mesa “Schröder 1” (1923) y el sofá “Utrecht” (1935).

Fuente: Cassina.

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