Lo último

Refugio en la Viña, un proyecto de arquitectura de Ramón Esteve que busca la máxima integración paisajística y medioambiental

0

Ramón Esteve Estudio

Plaça Pere Borrego y Galindo, 7
46003 – Valencia, España
Teléfono +34 96 351 04 34
info@ramonesteve.com
www.ramonesteve.com

Refugio en La Viña está ubicada en el término municipal de Fontanars, a las afueras del casco urbano, en una zona de grandes extensiones de cultivo. El proyecto realizado por Ramón Esteve busca la máxima integración paisajística y medioambiental, debido a su localización fronteriza entre una zona de pinada y los campos de vid de la finca, diluyéndose prácticamente en la vegetación. A ello contribuye la decisión de desarrollar todo el programa en una sola planta, además de la materialidad elegida, que aporta tonalidades coherentes con el lugar.

Cómo se genera la forma

“Este refugio rural toma como idea generadora la tipología tradicional de vivienda rural con cubierta a dos aguas, para aplicarle un nuevo concepto espacial” explica Ramón Esteve. Su geometría consiste en esquematizar la línea perimetral que define la casa tradicional para extruirla después, formando una envolvente bajo la cual se desarrollar todo el proyecto. Esa línea-concepto, convertida en un largo cascarón de hormigón, articula todo el programa de la vivienda y es atravesada transversalmente por las estancias materializadas como cajas de madera de pino.

Ramón Esteve nos cuenta que “El volumen se compone de dos estructuras monolíticas que forman dos grandes masas diferenciadas por su naturaleza matérica, una de hormigón blanco, tanto en el interior como en el exterior, que queda intersecada por unas cajas estructurales de madera de pino termotratada”.

Entorno y paisaje

El acceso a la parcela es un recorrido a través de un camino envuelto en olivos. Al fondo se divisa la casa, escondida entre agrupaciones de cipreses, chopos y pinos. La entrada a la vivienda se realiza a través de una de las cajas. El espacio central de hormigón forma una zona común fluida a la que vuelcan el resto de las estancias y queda presidida por una gran chimenea. En el interior, las vistas quedan enmarcadas en los volúmenes de pino que se clavan invadiendo el espacio central. Al concebirse como una segunda residencia, tanto las cajas como los porches se cierran totalmente cuando la vivienda no está habitada.

Espacios

Un gran porche, ubicado en uno de los extremos, completa la vivienda, ofreciendo una zona de descanso vinculada a un paisaje dual. Por un lado, a las vistas más inmediatas de la pinada y por el otro a los campos de vid. El conjunto queda modulado por los tablones de veinte centímetros que conforman las cajas de madera, y las tablas del encofrado de hormigón.

Todo el mobiliario de pino y las carpinterías se han diseñado expresamente para este refugio siguiendo esta modulación. La materialidad es coherente a la naturaleza de su estructura, bien sea hormigón blanco o madera.

Tecnología verde

Medioambientalmente, sigue las directrices de una passive house. Dispone de medios adecuados para aprovechar energías renovables mediante el uso de paneles de captación solar, suministro de energía a partir de biomasa o la recogida y almacenamiento sostenible de agua pluvial apta para el consumo.

El ahorro de energía se optimiza gracias a los materiales utilizados y un aislamiento térmico de lana de roca con gran capacidad aislante. Asimismo, la instalación de iluminación es energéticamente eficaz debido a un sistema de control que optimiza el aprovechamiento de la luz natural.

Localización: Fontanars dels Aforins, Valencia
Superficie construida: 414.74 m2
Realizado: 2016
Arquitecto: Ramón Esteve.
Arquitectos Colaboradores:  Anna Boscà, Víctor Ruiz, Estefanía Pérez, María Martí.
Colaboradores: REE Tudi Soriano, Patricia Campos
Arquitecto Técnico: Emilio Pérez.
Constructora: Covisal futur.
Jefe de Obra: Gonzalo Llin.
FotografíaMariela Apollonio.
Producción y realización audiovisual: Alfonso Calza.

Ramón Esteve Estudio

Ramón Esteve fundó el estudio en 1991 con el convencimiento de que la arquitectura era una disciplina global. Y explica:

“Hemos ido formando un equipo de profesionales conectados por la búsqueda de un objetivo común, generar respuestas creativas en nuestro entorno creando lugares, objetos y marcas singulares. Hoy el estudio es un lugar donde arquitectos, diseñadores y creativos trabajamos juntos en el desarrollo de proyectos con carácter.

La arquitectura y el diseño son para nosotros disciplinas complementarias que se enriquecen mutuamente y que, de alguna forma, son inseparables. Iniciamos cualquier trabajo atendiendo a todos los parámetros que lo contienen con el objetivo de conseguir un resultado con la máxima claridad, sencillez orden y armonía.

Nuestra identidad queda patente en nuestra obra. La responsabilidad con el trabajo bien hecho nos obliga a volcarnos en los detalles y a cuidar el desarrollo completo de una idea. Lo que en principio es sólo un pensamiento o una idea, con el esfuerzo y la constancia evoluciona para convertirse en una realidad, en un espacio o en un objeto.

Cuidamos el proceso tanto como el resultado, por eso la experiencia de un proyecto abarca desde el minuto cero hasta su materialización.

Cualquier proyecto es la consecuencia de un camino que parte de las necesidades de un cliente. El proceso de desarrollo, llevado a cabo por un equipo multidisciplinar plenamente implicado, se realiza bajo una idea que articula toda nuestra obra: Lugares donde apetece vivir.”

Fuente: Ramon Esteve Estudio

Compartir este artículo

Haz un comentario a este artículo

*